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Motorola Moto G8 Plus, primeras impresiones: el más grande de Motorola busca su lugar en gama media.


La compañía nos dio a conocer los nuevos Moto E6 Play, Moto G8 Play y Moto G8 Plus, sus alternativas para competir en la gama media. Como su propio nombre indica, el Moto G8 Plus es el más potente de todos y en Xataka hemos tenido ocasión de probarlo para ver qué promete este dispositivos. Estas han sido nuestras primeras impresiones.


Resumiendo la apuesta del terminal, el Moto G8 Plus monta un panel LCD de 6,3 pulgadas con notch en forma de "U", un procesador Snapdragon 665 (de lo último de Qualcomm en la gama media), 4 GB de memoria RAM y 64 GB de almacenamiento interno. Detrás tenemos una triple cámara trasera con un sensor de 48 megapíxeles y delante una cámara de 25 megapíxeles.



Ficha técnica del Motorola Moto G8 Plus


DIMENSIONES Y PESO

9.1 milímetros de grosor 188 gramos


PANTALLA

IPS LCD de 6,3 pulgadas FullHD+ (2.280 x 1.080 píxeles) Formato 19:9


PROCESADOR

Snapdragon 665 a 2GHz GPU Adreno 610


VERSIONES

4/64GB 4/128GB MicroSD hasta 512GB


CÁMARA FRONTAL

25 megapíxeles


CÁMARAS TRASERAS

48 megapíxeles f/1.7 16 megapíxeles f/2.2 ultra gran angular 5 megapíxeles f/2.2 bokeh


BATERÍA

4.000 mAh Carga rápida de 18W


SISTEMA OPERATIVO

Android 9 Pie


CONECTIVIDAD

4G WiFi 5 Bluetooth 5 GPS/GLONASS USB tipo C Jack de 3.5mm Infrarrojos NFC opcional


OTROS

Lector de huellas trasero


PRECIO

269 euros



Grande y acabado en plástico



La gama Moto G siempre ha tenido una estética muy marcada, una estética que en este modelo se ha dejado de lado para optar por algo más parecido a los nuevos Moto One. De hecho, salta a la vista que el Moto G8 Plus es bastante parecido al Motorola One Action. Así, en la parte trasera tenemos el módulo con la cámara y el lector de huellas incrustado en el logo de la marca, USB tipo C en la parte inferior y jack de auriculares en el canto superior, un elemento que Motorola ha querido conservar en su nuevo dispositivo.


La trasera está acabada en plástico y es algo que se nota el tacto. Basta con darle unos cuantos toques a la trasera y tenerlo en mano unos minutos para darse cuenta de que no siente premium, aunque tampoco estamos pagando por ello. El módulo con las cámaras sobresale bastante y hace que el teléfono se tambalee cuando lo dejamos sobre la mesa, además de que las huellas se quedan bastante marcadas. Nada que no solucione con una funda como la transparente que Motorola incluye en la caja.


El módulo de la cámara sobresale y en la trasera se quedan marcadas las huellas, aunque Motorola incluye una funda en la caja para ponerle remedio.

Es bastante grande, pero es lo que tiene meter una pantalla de 6,3 pulgadas. Como móvil grande que es, usarlo con una sola mano es complicado, y que pese 188 gramos no ayuda. Sin embargo, la sensación en mano es de robustez, pero quizá sea algo que depende más de los gustos de cada usuario. Hay quien prefiere móviles ligeros y gente como un servidor, que prefiere que el peso sea más elevado.


Como detalle interesante, el botón "Home", el que usaremos para encender y apagar el móvil, tiene un sutil grabado que nos permite localizarlo fácilmente deslizando el dedo por la trasera. Y ya que hablamos de botones, decir que tanto el de desbloqueo como el lector de huellas están en una posición muy cómoda, justo donde reposan los dedos pulgar e índice.

En cuanto a biometría, tenemos el ya mencionado lector de huellas y desbloqueo facial en dos dimensiones. El primero funciona rápido, pero hasta que se desbloquea la pantalla pasa un segundo, y eso hace que la experiencia no sea tan fluida. El mismo patrón se repite con el desbloqueo facial, que requiere que haya buena luz, que miremos el móvil de frente y que esperemos un momento entre que nos detecta y se desbloquea. Mi impresión es que no es tanto algo de hardware, sino de software, así que será cuestión de limar asperezas.



Una pantalla que promete, aunque sea LCD



A pesar de que en los últimos tiempos hemos visto a los paneles OLED imponerse (hay quien apunta que son el futuro de la industria), Motorola ha optado por un panel IPS/LCD. Este, como decíamos antes, tiene una diagonal de 6,3 pulgadas con resolución FullHD+ (2.280 x 1.080 píxeles) y formato 19:9. Se ve bien y está bien calibrada, los colores están bien gestionados y no hay problemas con los ángulos de visión, o al menos eso extraigo a falta de probarla en mayor profundidad.


Como punto a tener en cuenta, he echado en falta algo más de brillo máximo. Esto es algo que puede apreciarse al sacar el teléfono a la calle y exponerlo a luz directa. También hemos detectado algún que otro fallo en el brillo automático, que hace que la pantalla se oscurezca o se ponga más brillante sin motivo aparente. Esto último es algo que podría arreglarse fácilmente mediante software y cabe esperar que futuras actualizaciones lo hagan.


En cuanto al notch, sin novedades. Aunque parece haber en el horno un Motorola con cámara pop-up (Moto One Hyper, dicen las filtraciones), la firma ha apostado por un notch en forma de "U" de lo más convencional. Estamos acostumbrados a estas implementaciones desde hace tiempo y ya no es algo que moleste en exceso (de nuevo, a gusto del consumidor). Eso permite arañar un mayor ratio pantalla/frontal, pero no significa que no haya marcos. Los hay, arriba y abajo, y generosos.


La pantalla se estira hacia los laterales, pero tiene marcos tanto arriba como abajo

Sea como fuere, una pantalla tan grande se traduce en una experiencia multimedia más inmersiva. Si eres aficionado a ver películas o vídeos desde el móvil, con el Motorola Moto G8 Plus vas a ir más que servido. Quedamos a la espera de poder exponerla a más escenarios para ver cómo se comporta.



Rendimiento: una configuración conocida


Dejamos de lado el exterior y pasamos a hablar de lo que el Moto G8 Plus nos ofrece en términos de rendimiento. Si sacamos el bisturí y abrimos el motor veremos 4 GB de memoria RAM, 64 GB de almacenamiento interno y el procesador Snapdragon 665, es decir, una configuración muy, muy similar a la del Xiaomi Mi A3, y eso ya nos da buena espina.


No he tenido ocasión de pasar horas y horas jugando y usarlo como mi móvil personal, pero sí he podido echarme algunas partidas a 'Call of Duty: Mobile' y 'Mario Kart Tour' y sin problemas. Puede jugarse en una calidad decente, sin caídas de frames y sin lag de ningún tipo. Lo mismo con aplicaciones como Twitter, Instagram o Chrome. Es un gama media de 2019 con todas las de la ley y el rendimiento no parece que vaya a ser uno de sus puntos negativos.


El rendimiento no parece que vaya a ser un problema en el nuevo Moto G8 Plus

Algo que pude notar durante el rato que estuve jugando a 'Call of Duty: Mobile' es que el Moto G8 Plus se calienta. No es nada grave ni es de estos calentamientos que llaman la atención por su alta temperatura, pero sí es cierto que no tardé demasiado en notar el calor. Reseñable también el generoso aumento del amperaje de la batería: 4.000 mAh, mil más que la generación anterior. Tiene carga rápida y el cargador compatible viene en la caja.


Hasta aquí todo bien, pero hay un punto que no me ha gustado: el sistema operativo. Android 10 lleva ya tiempo en el mercado y, a pesar de ello, Motorola ha lanzado su Moto G8 Plus con Android 9 Pie, es decir, que no está actualizado. Habría agradecido que el dispositivo viniese con la última versión de Android bajo el brazo (de hecho, sería algo diferencial en la gama media), pero lo que hay es lo que hay. Es una capa de personalización muy parecida a Android Stock y seguimos viendo las Acciones Moto que permiten configurar cosas como la navegación gestual.



Triple cámara, 48 megapíxeles y un gran angular peculiar